UN AGUILA, UN CRISTIANO

A lo largo de la Biblia, encontramos pasajes increíbles donde incluso Dios nos compara en nuestro caminar como cristianos a un águila; Dios mira en esta ave especial el grande y esmerado cuidado que tiene sobre sus polluelos, como Dios lo tiene de nosotros sus hijos. Incluso biólogos han descubierto asombrosas características de las águilas con respecto a la vida cristiana.

Deuteronomio 32:10-11

Le halló en tierra de desierto, y en yermo de horrible soledad; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó como a la niña de su ojo. Cómo el Águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas.



1. SUS NIDOS LOS PONEN ÚNICAMENTE SOBRE “LA ROCA”

Job 39:27-28

¿Se remonta el águila por su mandamiento y pone en alto su nido? Ella habita y mora en la peña, en la cumbre del peñasco y de la roca.

Toda águila siempre buscará la seguridad de un lugar inconmovible como lo son las rocas en lo más alto de las montañas, alejadas de depredadores, lugares solitarios, como los lugares que todo cristiano busca para la oración. Donde todo cristiano pone su fundamento para edificar una casa para habitar.



2. SE REMONTA HASTA LAS ALTURAS:

Habacuc 3:19

Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.

Son las aves que por sí solas se remontan hasta las alturas para lograr su verdadera libertad. De esta manera, logran exitosamente liberarse de todos sus perseguidores. Dios quiere que vivamos en esas alturas en todas las áreas de nuestra vida. Que seamos exitosos, libres de cadenas y que en esas alturas encontremos la comunión que Él quiere tener siempre con nosotros.

3. PUEDE VOLAR EN DIRECCIÓN AL SOL SIN NINGÚN PROBLEMA:

Las águilas, pueden volar con dirección al sol sin sufrir dolor alguno en sus ojos. Esto hace que las aves que las pretenden atacar desistan de su cometido y se alejen, pues no soportan la luminosidad del sol.

Eso ocurre de igual manera con un cristiano, pues es el único que en momentos de desesperación, en momentos de crisis, de pena, de asechanza, de dolor, de angustia, corren directamente hacia el que es nuestro Sol de Justicia, Jesús el Cristo. .

Malaquías 4:2

Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.



4. EL ANIMAL MÁS FUERTE SOBRE LA TIERRA:

Esta ave puede soportar hasta 70 veces su propio peso. Dios sabe cuanta es la capacidad de carga del hombre, por ello siempre nos dice su bendita palabra, que no nos dará más allá de lo que podamos soportar. Sin embargo, con Cristo siempre podemos soportar cargas bastante pesadas en Dios. El Señor siempre vigoriza nuestras fuerzas y nos alienta para soportar las pruebas..

Isaías 40:31

Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.



5. EL ÁGUILA ES CAZADORA:

Las águilas siempre buscarán cazar su propio alimento y esto hace que su comida siempre esté fresca y ella se mantenga siempre alerta. Así Dios nos invita a que permanezcamos siempre velando, alertas y que nuestro alimento sea de continuo fresco, que busquemos la llenura del precioso Espíritu Santo y tener una intimidad fresca y vigorizante con nuestro poderoso Dios. En la comunión de la oración, encontramos que Dios siempre nos llena, nos renueva, y nos alimenta con su poder, su unción y su justicia..

Hechos 4:31

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios..

6. CADA AÑO RENUEVA SUS PLUMAS:

Una cualidad que encontramos en las águilas, es que siempre parecen jóvenes o como si rejuvenecieran una vez al año. Las águilas una vez por año suben hasta lo más alto de las montañas para renovarse completamente. Comienzan por arrancar todas y cada una de sus plumas, literalmente esto lo hacen azotando su cuerpo contra la “roca”, golpeándose contra ella para que sus plumas caigan poco a poco. Pero esto no es todo. Lo verdaderamente doloroso y difícil de creer, es que su pico lo golpean y lo golpean hasta quebrarlo completamente y arrancarlo de su piel. Este pico también es renovado y es el proceso más doloroso e increíblemente valeroso que podemos ver en la naturaleza.

El tiempo que pasan las águilas en su renovación de plumaje y de pico dura 150 días. Tiempo en el que no prueban alimento alguno, pues sin pico y desplumadas, es difícil poder cazar para sobrevivir y como es un periodo de suma fragilidad, permanecen en las alturas durante todo ese periodo.

Al término de todo este martirio, con las alas renovadas y el pico fortalecido, se remontan en las olas del viento volviendo fuertes, vigorosas y rejuvenecidas, con verdaderas nuevas fuerzas con las cuales enfrentar otro año más de vida.

Esto sucede con frecuencia en la vida cristiana. De Tiempo en tiempo, debemos permanecer en las alturas de la oración, el ayuno y la intimidad con el Señor, para que en esa comunión, el Señor pueda arrancarnos las plumas azotándonos contra “su roca” para darnos un nuevo plumaje con el cual poder remontarnos en las alturas más bellos y hermosos en humildad. Pues el proceso es también muy doloroso. El pico tipifica así también la renovación de nuestras palabras, decretos, pensamientos, actitudes con las que nuestro Señor trata con nuestra vida, para poder servirle en honra y gloria.

Salmo 103:5

El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.


7. UNA VEZ EN SU VIDA PASAN POR UN PERIODO DE DESALIENTO:

Las águilas, una vez en toda su vida experimentan un periodo en el que de pronto se lanzan a la aventura a explorar nuevas experiencias y es ahí cuando bajan hasta la tierra y sus patas comienzan a pisar el lodo y de un momento a otro encuentran carne en descomposición de otros animales y por primera vez la prueban.

En una zona donde habitaban muchas águilas, un pastor fue de visita llevado por un indígena del lugar y testificaba que habían muchas otras águilas que en un angustioso grito de desesperación, volaban sobre estas águilas que tenían sus patas sobre el lodo y les echaban carne fresca invitándolas nuevamente a volar. Algunas al probar el alimento se animaban e intentaban con todas sus fuerzas volver a volar, pero sorprendentemente otras no podían hacerlo pues lo habían olvidado por completo.

Así como cristianos, podemos pasar periodos de desaliento, en los cuales el creyente es probado en su carne a través de los problemas, las circunstancias, las enfermedades, la convivencia de personas no adecuadas a nuestra vida, corrientes de pensamiento que nos alejen de la saludable palabra del Señor y en los que es imprescindible el alimento espiritual continuo en nuestras congregaciones. Alimento fresco del Espíritu Santo que impida que comamos de la carne podrida que nos debilite y nos haga olvidarnos de quienes somos en Cristo Jesús.

Aquellos que logran salir victoriosos de esos periodos de desaliento, se vuelven más fuertes, sanos y si aprendieron su lección, nunca más volverán a comer carne podrida ni a dejar que sus pies anden nuevamente sobre la zona lodosa de la cual nuestro precioso Señor Jesucristo, nos ha sacado y nos limpiado y nos ha amado.

¿y tú, estás volando en las alturas donde solo existe el gozo, la paz y el éxito al calor de aquel que nos amó?... si no es así, permíteme ser esa águila angustiada que te alienta a recordarte, que eres un hermoso hijo de Dios, que puede volar y regresar cuando quiera a los brazos cálidos del Padre Celestial.

Claudia Elena Morazán